Antes de acabar el pasado año, se me ocurrió copiar un cuadro de Cezanne, el titulado "Pan y huevos".
Y mientras lo hacía quise ir más allá de la simple copia y hasta me atreví a reemplazar algún detalle de la obra del magnífico y admirado pintor francés, como el recipiente cilíndrico y plateado del extremo izquierdo, por una jarra de loza blanca, presente por otra parte, en otros cuadros del artista. Salvando las lógicas distancias, siempre favorables al pintor impresionista, como no podía ser de otra manera, mi cuadro no queda tan mal parado, según lo veo yo, claro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario